My excuse is that I’m young.

Día 3: Menciona tus experiencias con el alcohol en tu vida.

Jamás pensé que tomar alcohol era una etapa de grande, más bien la veía como “una parte innecesariamente necesaria en mi crecimiento de adolescente a pre-pre-pre-adulta” que tomaba lugar unos meses después de haber entrado a prepa.

En mi familia, desde que tengo memoria, los había visto siempre en las reuniones con cerveza, conviviendo felizmente, siempre pasándola bien. Lo chistoso es que a mi jamás me llamó la atención 🍻

Jamás sentí emoción, al contrario, la probé y mi reacción fue algo como:
*BLEEEEEGH* ¡¡¿qué es esta cosa tan fea y por qué a toda la gente le gusta?!! 

Lo que me introdujo al mundo del alcohol fue nada más y nada menos que: ¡el Vodka! y los deliciosos Skyys. Cosa que aún siguen siendo mis favoritos de vez en cuando (Si estás leyendo esto y crees saber cuál presentación es mi favorita, entonces ¡comenta aquí abajo!).

Conforme fui creciendo y fui descubriendo el mundo, también fui conociendo más y más el alcohol, sus distintas bebidas y sobre todo: sus consecuencias.

A mis 16:

La vida se me hacía completamente sencilla. Tan sencilla como ir a un Oxxo, comprar 4-5 botellas de Skyys y tomármelas en las reuniones. Claro que me la pasaba muy cool viendo a mis amigos tomar, no del todo aceptable viéndolos fumar, pero si estaba muy chill el estar  con todos ahí reunidos y ver quién la regaba más.

FUN FACT:

Un indicador para confirmar que ya estaba completamente bajo las influencias del alcohol, era cuando empezaba a hablar en inglés.

 Así es…. mi subconsciente es gringo, tal parece 🙄🇺🇸

A ésta edad tenía mucho miedo dejarme llevar y jamás llegue a malacopear o meter la pata en general; Ésta nueva introducción de mi vida con el alcohol me ayudó a conocer mis límites, descubrir que la cerveza no es para mí y que el vodka así como puede ser tu fiel amigo, se puede convertir en tu peor enemigo.

A mis 18:

Las cosas se pusieron un poco más intensas: me dieron mi ID, lo que significaba ¡antros! ¡antros! ¡antros!
Ah… y votar.

El (ahora difunto) D Club se convirtió en mi segundo hogar y el tequila: mi nuevo mejor amigo.

Para ese entonces, la Universidad se me hacía una cosa muy sencilla; estaba mucho más instalada y las materias eran muy fáciles; una de ellas, Introducción a la Contabilidad.

Aún recuerdo cómo dos de mis mejores amigas y yo llegábamos un viernes, con nuestras respectivas botellas de agua, lentes de sol y aún así éramos im-pa-ra-bles con las cuentas T 😎

Nunca bajé mi nivel de responsabilidad en los estudios, me era muy divertido saber qué tan hábil era para poder salir de fiesta, manteniendo mi beca y mis buenas calificaciones en la escuela. Challenge accepted and succeeded.

A algunos tal vez les suene muy triste leer que el alcohol y la fiesta eran gran parte de mÍ a esta edad, pero la verdad es que sentir la música (porque claaaro que se siente), ver las luces, bailar, tomar y estar rodeada de mucha gente era algo muy divertido para mi en ese entonces. Y aún lo sigue siendo, aunque tal vez la euforia ya no sea tanta.

Honestamente no le veo el lado malo de la fiesta, claro que todo en exceso es malo pero considero que los 18-21 son una etapa perfecta para introducirnos a este radical mundo, con el alcohol de por medio, y ¿por qué no? conocer un poco la perdición. No necesariamente catalogado como un mundo de grandes, claro está.

El tequila dejó de ser mi mejor amigo cuando tuve mi primer incidente en mi propia casa, cosa que no entraré en detalle, sólo diré que un shot de 20 segundos de tequila estuvo involucrado de por mediopero que me hizo decirle:

Adioóooos amor, me voy de ti.
Y ésta vez para siempre 🎶

A mis 20:

Tuve mi primer novio formal a los 19 y él fue una gran razón por la que paré de ir seguido a fiestas. Como él es 4 años y medio mayor que yo, los antros ya no eran su fuerte y me ayudó a conocer otros ámbitos de la vida: como salir a cenar, ir al cine, pasear, entre todas las mil y un otras actividades que los novios tienen.

El vino rosado se convirtió en mi fiel amigo y compañero durante las reuniones caseras porque no me gusta (ni creo que algún día me vaya a gustar) la cerveza y a los antros, les dije: “no me voy, me llevan” 👋🏻 😢

Todo cambio nuevamente a los 21, cuando terminé la relación; el des-con-trol y todos mis amigos me abrieron sus brazos para regresar a las seguidas madrugadas de puro alcohol, fiesta y bailes. Entre otros eventos.

Ahora que estoy a 1 mes de cumplir 23 años pudiera decir que:

✅ Mi necesidad de salir de fiesta bajó impresionante,
✅ Comencé a cuidar mucho más mis gastos en salidas,
✅ Mi nivel en consumir alcohol bajó y simplemente ya no siento esas hartas ganas de quererme arreglar todos los días para escuchar la misma canción, con las mismas luces en los mismos lugares.

De 10 rayas se bajaron a 4 y ya no considero que el alcohol deba ser tomado sin temor, mi cuerpo ahora lo resiente más y como no puedo cambiarlo, necesito cuidarlo 💪🏻✨

He aprovechado al 100000% todas éstas etapas de mi vida donde sé que algún día las fiestas ya no me serán necesarias, voy a buscar otras opciones divertidas, más tranquilas y que aún así ¡me harán pasarla muy bien!

Pero mientras ese momento llega…
“Let’s celebrate life with a toast and get lost in tonight.”

R 🥂

 


One thought on “My excuse is that I’m young.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s